miércoles, 30 de marzo de 2016

El ingrediente secreto de la productividad.

La productividad es ese concepto que esta en boca de todo el mundo, pero que pocos saben explicar o aplicar realmente. En una empresa, la productividad es fundamental para crecer o aumentar la rentabilidad y para alcanzar una buena productividad deben analizarse con detenimiento los métodos utilizados, el estudio de tiempos así como un  sistema organizado para realizar el pago de los sueldos a los empleados.


Algunos de los aspectos indispensables que no deben olvidarse a la hora de montar este puzzle o una compañía que produzca bienes o servicios son: la calidad, la producción, la eficiencia, la innovación, la tecnología y los nuevos métodos de trabajo. 


 Pero realizando estas acciones,
 ¿mi empresa será productiva? 

Si le doy un buen sueldo a mis empleados,
 ¿mi empresa será más productiva?

Si los tiempos de ejecución son los marcados, ¿mi empresa será más productiva?

Si invierto en innovación, 
¿mi empresa será más productiva?

Si tengo la mejor tecnología del mercado, 
¿mi empresa será más productiva? 



Pero, alguna vez nos hemos parado a pensar que detrás de todo esto, hay personas. Si leíste bien, personas. Y ese es el ingrediente secreto de la productividad. Un trabajador, que este motivado, que comparte los valores de la empresa, que se siente bien dentro de la organización, es la pieza más productiva de todo este puzzle.

Y es tan sencillo como reconocer su trabajo. El reconocimiento es una herramienta de gestión que refuerza la relación de la empresa con los trabajadores, y que origina cambios  positivos en el  interior de una organización. El reconocimiento es uno de los factores más importantes en la motivación de los empleados y que, en muchas ocasiones, es incluso más valorado que el sueldo o un ascenso.

Y el gran problema de todo esto, es que muchas empresas confunden la compensación económica con el  reconocimiento a los empleados. Así que no lo olvides, premie la labor de los empleados, después de todo, un acto de reconocimiento no tiene porque ser tan costoso para ser inolvidable.